La recta final de la falsa democracia. La luz que nos espera.


La luz que nos espera.

Fin de legislatura. Los políticos tachan en el calendario los días que faltan para subir, de nuevo, a la báscula de la verdad. La báscula a la que deben subirse las corporaciones municipales antes de entrar en el consistorio (2354 kg en pleno). Esa báscula con la que podemos comparar lo que pesaban antes, y lo que tienen entre michelines, ahora que Mayo se va acercando. Esa que no miente acerca de los excesos de ácido úrico y metales pesados producidos por los sueldazos indecentes y los langostinos tigres. No amigos. De nada sirve intentar rebajar las lorzas a última hora, tragar botes de pastillas para adelgazar, o tratar de vomitar en el bater. La báscula es el invento más terrorífico jamás ideado. Porque no te acecha, te espera. Y sabe que volverás.

Toneladas de alquitrán caducado, litros de pintura para asfalto comprados en el chino de la esquina, tropecientas promesas anónimas y brindadas al sol, 1001 besos de campaña, abrazos chiringuiteros, kilómetros de cinta para inaugurar porquerías, ejercitos de camareros sirviendo el catering de las conversaciones pastelosas… Todo ello bajo la atenta mirada de televisiones a sueldo y folletines de partido mal-llamados periódicos. Bulimia electoralista. Flatulencias en pre-campaña. Y en campaña.

Pero ya no les sirve.

La gente empieza a romper las cadenas ideológicas y partidistas.Todos han aprendido la misma lección democrática: En nosotros, el pueblo, reside el poder. De nuestro esfuerzo crítico y en nuestra denuncia, radica el futuro de nuestros pueblos. Que cuatro años no son nada, y son mucho. Que la participación política ciudadana es esencial en este sistema. Que “pasar” de la política no es solución.

Es el momento, como dije en cierta ocasión, de la “unión de los jodidos”. El día en que nos manifestemos frente a la casa antigua que quieren demoler, tienen que estar también los que piden un nuevo conservatorio de música, los que exigen la limpieza de nuestras playas, los que necesitan un lugar donde exponer sus obras, los que necesitan un colegio porque ya no hay sitio en el más cercano, los que piden pan y trabajo, los que están sólos, marginados, engañados, estafados… Todos juntos. Porque todos tenemos una razón para querer mejorar nuestras vidas.

Porque 10 personas manifestándose sólo pueden hacerlo por dejar tranquilas sus conciencias. Pero cuando seamos miles, la unión de nuestras conciencias será más fuerte que todo el sucio dinero que esconde y nubla nuestra dignidad humana y social. Que ya está bien de tragar. Que ya está bien de estar jodidos y seguir dejándonos joder como masoquistas posesos, sedados por ese espejismo, ese oasis entre las dunas de abundancia en que creemos vivir. No olvidemos nunca que un ciudadano con sus derechos reconocidos, será más libre que 1000 clientes con dinero, maniatados y amordazados por un sistema que machaca y obliga.

Que no pedimos nada nuevo ni ilegal, señores. Que son nuestros derechos elementales, recogidos en la Constitución y en los derechos humanos.Precisamente, es nuestro derecho a tener derechos y a exigirlos, el que nos hace más libres. Ya no vale eso de que “todos los políticos son iguales”, porque ahora nuestro pueblo es nuestra responsabilidad.

Porque llegó la hora, por fin, de que seamos nosotros los políticos. Porque al fin y al cabo, ellos sólo pueden ser nuestros representantes.

Es nuestra hora. Todos podemos cambiar la situación, porque todos tenemos la responsabilidad en nuestras manos. No en el voto, sino en las conciencias. En ver al vecino cómo se le cae la casa, en ver cómo especulan con nuestro patrimonio y nuestra naturaleza, a esos niños pasando frío y lluvia a la intemperie mientras esperan un autobús, para poder dar clase. Ese humano y divino inconformismo, yo diría anti-inconformismo, es lo que nos hace capaces de transformarnos y mejorarnos. Tenemos nuestra oportunidad y nunca es la última. Es lo bueno de ser conscientes y responsables, que nos hace tener 1 oportunidad cada día. No es como el voto, que te lo tienes que tragar y engolliparte durante 4 años. Porque al final, y en el fondo, es en la responsabilidad y la conciencia, donde residen la mayor de las libertades.

Nuestra gente empieza a demostrar que es sabia, culta y comprometida, a pesar de no aparentarlo Hemos sabido qué se encierra detrás de la política y de los políticos. Hemos puesto en común realidades, esperanzas e ilusiones… Tenemos todo un mundo por mejorar y un futuro en que vivir. Somos libres. Llegaremos hasta donde queramos llegar. Seremos lo que ahora queramos ser. Cada vida, cada pueblo, tiene su oportunidad. Y la nuestra está por venir.

ES LA LUZ QUE NOS ESPERA. ES LA LUZ, QUE NOS ESPERA…

Es la luz, que nos espera.

La luz que nos espera.

Por eso estamos aquí de nuevo. A pesar de que el mundo va cada día más rápido, el tiempo poco a poco empieza a ralentizarse hasta el instante en que todo será quietud. No os preocupéis, ya me conozco el final de la película. Sin embargo, me voy a divertir a horrores viendo la foto-finish que se les queda a los actores al ver cómo cambia el guión que podría escribirles el pueblo a ultimísima hora.

Mirad bien lo que votáis, chicos. Como si ésta fuera la última vez que tuvieran oportunidad. Quién sabe. A lo mejor dentro de décadas recordemos aquel Mayo del 2011 con la sonrisa de quienes se acuerdan de que un día fueron jóvenes.

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Acerca de Dudas Razonables
Blog de concienciación social y ciudadana

5 Responses to La recta final de la falsa democracia. La luz que nos espera.

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  4. wolfman says:

    Gran articulo, Dudas.

    He seguido con bastante interes no ya la concentracion de sol, cuyo desarroyo era bastante previsible cuando se ha estado ligeramente vinculado con algun tipo de organizacion ciudadana, sino con las reacciones de los politicos y su evolucion en el tiempo mientras lo que ellos consideraban una algarada primero, una conspiracion mas tarde y una bomba de relogeria despues.

    He disfrutado mas de eso que de redescubrir con tristeza donde llegan los limites de la organizacion asamblearia.

    Pero a pesar de esta sensacion ambigua de felicidad por la recuperacion de la inciativa de la sociedad (aunque de forma embrionaria aun) y la pena por lo limitado de sus efectos inmediatos he de reconocer que me ha quedado el poso intuitivo de que esto no es flor de un dia y que si es el comienzo de algo diferente que reconsiderara el equilibrio de fuerzas que hasta ahora estaba completamente inclinado del lado de la politica en detrimento de los ciudadanos.

    Seguire observando y seguire acopiando fuerzas para poder combatir en la que se avecina.

    Un abrazo

    wolfman

  5. wolfman says:

    Correccion:

    He seguido con bastante interes no ya la concentracion de sol, cuyo desarroyo era bastante previsible cuando se ha estado ligeramente vinculado con algun tipo de organizacion ciudadana, sino con las reacciones de los politicos y su evolucion en el tiempo mientras lo que ellos consideraban una algarada primero, una conspiracion mas tarde y una bomba de relogeria despues se desperezaba.

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